La vanguardia tiene patas cortas

 

Esteban siempre fue un vanguardista. Sólo que la vida le jugó la mala pasada de que su vida social se desplegara en la Bond Street y la familiar en Villa Madero. Un incomprendido. Por ejemplo, hoy cualquier pibe usa aritos y el mundo sigue andando. Pero cuando Esteban se puso su primer arito fue todo un desparramo.

Pero el problema no era que le dijeran puto.

El problema no era que la única persona en el barrio que ponía aritos era una enfermera que le ponía aritos a las bebas recién nacidas.

El problema no era que en la Bond casi no existieran los locales de tatuajes y piercings, o que los pocos que sí existían cobraran carísimo.

El problema no era que la oreja se la agujereó un primo que no estaba muy al tanto de los beneficios de la esterilización.

El problema no era la terrible infección que le arruinó el estómago con antibióticos.

El problema no era que los aritos de acero quirúrgico en forma de argolla también eran caros y difíciles de conseguir.

El problema ni siquiera fue cuando la novia le insistió hasta el cansancio que fueran a la playa. Esteban fue, pero a su manera: blanco como un papel con su remera negra de Joy Division, bermudas gruesas de combate, borceguíes, anteojos oscurísimos, su peor cara de culo y su argollita de acero quirúrgico pendiendo de su sufrida oreja.

El problema no era el viento terrible que les picoteaba el cuerpo con oleadas de arena voladora.

El hecho de que la sombrilla que algún tarado clavó mal y que con una de las ráfagas iniciara una trayectoria perfecta y como una lanza certera viniera a ensartarse justo en el arito de Esteban llevándose con él parte de su lóbulo, tampoco era el problema en realidad.

El problema fue que al poco tiempo cualquier boludo usaba arito.

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8 pensamientos en “La vanguardia tiene patas cortas

  1. Me hizo re-pensar eso de ponerme un arito en el ombligo…a esta edad digo. Y la vanguardia no sólo parece tener patas cortas…sino parece que también te deja sordo. ¡Muy bueno!

  2. Harold: ay, qué antiguo!!

    Raul: me alegra que te hayas reído =)

    Darío: Exacto! Fue… con oreja y todo!

    Girl: nononono, no lo hagas por favor, debe dolerrrrrr…

  3. buenísimo!! aunque un poquito doloroso… me reí, sin culpa, como cuando ves que alguien se cae y no te tenés que reír, así me reí jajaja

  4. Je, te re banco en este relato, la vanguardia debe ser así…O estaba en llamas

    cuando me acosté, u otras genialidades de Charly.

    Nota de color, respondo al mismo nombre del atribulado personaje.

    Salud che!

  5. Eme: no es para menos! Fijate qué puntería… por suerte lo cosieron y aquí no ha pasado nada =)

    Efa: jaj, además de tener patas cortas, la vanguardia cuesta caro (y no necesariamente en $$$), Charly es uno de taaaantos ejemplos. Van Gogh también perdió una oreja ahora que me acuerdo! En fin, si sos tocayo del protagonista, guarda con las sombrillas !!!

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