Yo te Banco

Uy, qué día de mierda… Se podría decir que me levanté al pedo. Me cancelaron dos cirugías que son las que me dejan guita y me quedaron los pacientes hincha pelotas de obra social que me dejan dos pesos con cincuenta. Me siento como una empleada del Tren Fantasma: ¡no gano ni para sustos! Y encima, antes de ir al otro consultorio, tengo que llevar a mi vieja hasta lo de la hermana.

Pobre mamá, se la pasa hablando y yo ni le presto atención. Es que da tantas vueltas para decir una cosa que termino olvidando lo que se suponía que quería contarme. Después se enoja si la contradigo, se enoja si le doy la razón, se enoja si no digo nada. Se enoja. Solía tener buen humor y risa fácil, pero con la edad se puso cascarrabias. Cosas de la vejez… supongo que todos terminaremos igual.

Subió al auto protestando como siempre, pero hoy no tenía yo suficiente paciencia, así que me puse en piloto automático y me concentré en conducir. “Nena vos sabés que tenía que ir a la veterinaria a comprar la comida de los gatos y resulta que la chica no tenía la marca que yo compro siempre y me quiso ofrecer una  más cara yo se la hubiera comprado pero resulta que fui con la plata justa y no me alcanzó y me caminé como 8 cuadras de vuelta a casa para buscar más plata y volví a la veterinaria y resulta que cuando voy a comprar ya se habían llevado el último paquete a vos te parece 8 cuadras de ida 8 para buscar plata 8 para volver a la vete y 8 para volver a mi casa sin nada ahora voy a tener que ir de vuelta mañana.”

“Pero mami ¡si tenés un banco a media cuadra de la veterinaria! Hubieras llevado la tarjeta y sacabas plata del cajero. Te ahorrabas tanta vuelta y la mala sangre”

“Shhhoooo, al cajeeeeero… ¡ni loca! Yo con esas máquinas no quiero saber nada.” “¿Y cómo hacés cuando te quedás sin efectivo?” “Voy a la caja en horario de banco y que me atienda una persona. Mirá vos, ahora que me acuerdo, el otro día fui y mientras hacía la cola, vi como a un señor el banelco le tragó la tarjeta. Se puso como loco el hombre, porque mirá que estuvo un buen rato. La ponía, la sacaba, la volvía a poner, la volvía a sacar, tanto la puso que al final el cajero se la chupó ¡Se la terminó tragando! Se la tragó directamente y no la pudo sacar más. Yo no quiero saber nada con la tarjeta.”

“Aaay, mamaaaá. ¡Se la tragó porque la habrá dejado mucho tiempo adentro!” dije con algo de fastidio.

En el silencio subsiguiente, la última frase quedó resonando en mi mente, pasando del ámbito bancario al meramente obsceno. Miré a mamá de costadito. Ella también me miró con ojitos pícaros y estallamos en carcajadas: “Pero mamá ¿vos viste lo que dije? Que se la tragó porque la dejó mucho tiempo adentro, jajajjaj” “Siiii, y yo que te decía que la ponía y la sacaba hasta que se la chupó, jajjaaj” “¡¡Mami, qué degeneradas que somos!!” “Si, qué chanchadas, una señora de mi edad” “¡Dale! Bien que te la pasaste hablando de sexo, que la ponía, que la sacaba…” “Bueno, monja no soy… y además si te tuviera que enseñar sobre sexo, te digo directamente que el 90% de los hombres no saben fifar. ¡Tomá! te lo dije.” “¿Ah sí? Y vos cómo sabés? ¿Con cuántos estuviste?” “Eso no te lo voy a decir, pero creéme porque es la verdad.”

Entre lágrimas y convulsiones, la dejé en lo de su hermana y me fui a trabajar. Creo que no pude mirar a un solo paciente a la cara para que la risa no malograra mi reputación (con perdón de la palabra) de doctora seria.  Hasta un minuto antes de dormirme, me acordé de cómo nos reímos y me volví a tentar.

No fue tan mal día después de todo…

Les yeux de ma mère WATCH

 

 

 

 

 

Prioridades / Iscariote / Hijo pródigo

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9 pensamientos en “Yo te Banco

  1. buenísimo!! me hiciste reír y me sirvió de consuelo también, qué querés?? soy madre, pensar que una se pone vieja y cascarrabias es un bajón, pero saber que al final la madre siempre es la madre está bueno, me pasa con mis indios, se quejan de mí pero siempre me terminan mimando. Yo también te banco! la paso joya con tus relatos
    Besosss

  2. guau. Me enganché con tu blog por la frescura literaria de tus relatos. Hoy termino perturbado, ¿perteneceré, espero, al diez por ciento de hombres mencionados aquí? jajajaja. Abrazo, tecontaretodo. Muy bueno y real, vital… un flash de historia postcarveriana

  3. Eme Ce: como vos decís, la madre siempre es la madre, pero primero es mujer. Cuando se muestran así, son más encantadoras todavía. Me alegra que te diviertas acá (seguro con mate en mano!)

    Harold: tiene usted razón. Todo esto es una cochinada!

    rauli2011: por algo la señora dejó el generoso margen del 10%, anotate de ese lado!

    Darío: es cierto. Es sorprendente la capacidad de modernizarse que tienen algunas personas. Aunque la señora todavía se resista al uso del cajero automatico!

    • Efa: Yo quisiera saber de dónde sacó semejante estadística esta señora! Igual, ponele que se pasó a 100 tipos por la piedra y le fue mal con 90, bastante buen humor tiene…

  4. Será que para los tipos las madres no cogen y son una especie de virgenes Marias que cocinan rico jajajja……….no me imagino esa conversacion con mi vieja. Si, la putada de que no puedo hacerla ir a un cajero automatico a cobrar la jubilacion…….quiere trato personal……
    Un beso!

    • No sé si serán tantos años de asociación libre, pero se me hace que hay una relación entre querer un trato personal y el hecho de que no son la Virgen María, no sé, no sé…
      Saludossss

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