Knot-Knot

Cuando me separé de Silvia, que se quedó con la casa, que se quedó con los chicos, que se quedó con Pancho mi perro, que se quedó con la mitad de mi sueldo, yo me quedé con gastritis, con psoriasis, con migrañas, con ataques de pánico, y a veces el párpado izquierdo se mueve solo.

Nunca creí en los médicos, ni en los psicólogos y rezar no sirve para nada. Pero esta instancia de mi vida me dejó ni más ni menos que en la sala de espera de un homeópata. Tuve que capitular después de comprobar mis sospechas de que ningún galeno me podía ayudar.

Este buen señor, de aspecto confiable y sereno, me prestó toda su atención cuando le describí mi penoso estado. En cambio yo no me podía concentrar porque no podía evitar ver que en sus manos tenía un cordón con nudos que hacía deslizar una y otra vez entre sus dedos. Su voz reconfortante explicaba cómo mis problemas emocionales afectaban mi salud física – y los nuditos iban para arriba. Me ilustró sobre el poder de la medicina homeopática – y los nuditos iban para abajo. Me decía que confiara en que pronto estaría mejor – y dos nuditos se estrujaban entre pulgar e índice.

Imaginé que quizá el cordoncito tuviera que ver con algún procedimiento hipnótico. Que la combinación de sus palabras, sus gotitas y los secretos encerrados en los nudos eran la clave de mi sanación. Quizá cada nudo representaba alguna parte de mi cuerpo o de mi psiquis, y el tipo ya estaba laburando (sí, sí, después de lo de Silvia quedé hecho mierda).

No me animaba a preguntar sobre el cordoncito, y mansamente me dejé recetar todo tipo de gotas y gránulos. Pagué la consulta sin protestar y hasta agendamos consultas nuevas. Él jamás soltó el cordoncito. A punto de abrir la puerta para irme, no pude más:

Doctor, disculpe la pregunta, ¿pero para qué usa ese cordoncito lleno de nudos?

– Ah, ¿éste? Para calmar mis nervios… jugar constantemente con estos nuditos me ayuda una barbaridad para no ponerme como loco.

¡La concha de tu madre, chorro! ¿Por qué no te tomás vos las gotas esas de mierda? (pensé).

Hoy es 8 y por suerte vivo en Devoto… a ver si me ayuda ésta.

Come Undone WATCH

 

 

 

 

 

Anuncios

10 pensamientos en “Knot-Knot

  1. yo me he encontrado con mi ex psicóloga varias veces (en la playa!) y me doy cuenta de que cuando habla como ser humano no escucha lo que otros dicen y además habla de ella todo el tiempo…

  2. me encanta tu historia jajajaja ¡psicólogos! ;D un abrazo y no seas tu el que lo ahorque con el cordón como lo comentaron arriba ;D

Contame vos...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s